Un grupo de expertos de distintos centros italianos ha demostrado evidencias sobre la relación entre la microbiota intestinal y la salud sexual. La investigación, recientemente publicada en World Journal of Gastrointestinal Pathophysiology, propone a los especialistas identificar la microbiota intestinal y tenerla en cuenta como un modulador de la función sexual y reproductiva del paciente.
La microbiota intestinal del ser humano está formada por billones de microorganismos —como hongos, virus o bacterias— que ayudan a digerir los alimentos e influyen de manera activa en el sistema inmunitario del cuerpo. Pues bien, los expertos han descubierto que la microbiota también influye en otros procesos fisiológicos —como el control hormonal, la regulación de la inflamación o la modulación del sistema inmunitario— que afectan directamente a la salud sexual.
Un ecosistema intestinal equilibrado puede contribuir a mantener niveles adecuados de hormonas sexuales, como los estrógenos y la testosterona, fundamentales para regular la fertilidad y la función sexual. Del mismo modo, mantener una microbiota sana permite preservar la mucosa intestinal y regular la respuesta inmunitaria, previniendo así posibles infecciones del aparato reproductor.
Es por ello que los expertos han relacionado el desequilibrio de la microbiota con problemas como el síndrome de ovario poliquístico, la disfunción eréctil o la pérdida del deseo sexual. De esta forma, explican que una mala alimentación, el estrés o el consumo excesivo de antibióticos pueden alterar su equilibrio y, con ello, afectar la salud sexual de las personas.
Finalmente, el estudio concluye que se debe considerar la salud intestinal como un componente fundamental de una adecuada salud sexual, y anima a los profesionales sanitarios a mantener la microbiota en el punto de mira como un enfoque complementario en el tratamiento de los trastornos sexuales.
Si deseas conocer más sobre esta investigación, puedes hacerlo mediante el siguiente enlace:








