Las células CAR-T son linfocitos T —un tipo de glóbulo blanco del sistema inmunitario— que se extraen de la sangre del paciente y se modifican en el laboratorio para que expresen un receptor quimérico de antígeno. Este receptor les permite detectar un antígeno presente en la superficie de células cancerosas. Una vez modificadas y multiplicadas en gran cantidad, estas células se reinfunden al paciente para que reconozcan y destruyan desde dentro las células tumorales.
Hasta el momento, las células CAR-T habían mostrado una alta eficacia en tumores hematológicos, como los linfomas, pero no habían demostrado resultados positivos en tumores sólidos como los de próstata, ovario, mama o pulmón.
En este sentido, una de las buenas noticias es que investigadores del USC Norris Comprehensive Cancer Center, de Los Ángeles, en colaboración con City of Hope, en California, han desarrollado un nuevo tipo de inmunoterapia oncológica.
La novedad de esta terapia radica en que los expertos han diseñado células CAR-T capaces de producir una proteína de fusión con doble funcionalidad: por un lado, interleucina 12 (IL-12), una citocina con gran capacidad para estimular la actividad de las células T; y por otro, un bloqueador del ligando PD-L1, un inhibidor de punto de control inmunitario que suele estar sobreexpresado en muchos tumores.
Al combinar IL-12 con el bloqueador PD-L1, la activación inmunitaria se dirige directamente al tumor, lo que permite reducir la toxicidad sistémica que podría generar la IL-12. En modelos de ratón con cáncer de ovario o próstata, esta estrategia se ha traducido en una reducción significativa de los tumores sin daños en el resto del organismo.
Aunque el estudio se centró directamente en cáncer de próstata y ovario, los científicos creen que la estrategia podría aplicarse a muchos otros tipos de tumores sólidos, y se planea comenzar ensayos clínicos en pacientes en un plazo aproximado de dos años.
Según los investigadores, este enfoque podría suponer un gran avance en la inmunoterapia personalizada, ofreciendo una alternativa a pacientes con cánceres difíciles de tratar.
Si deseas conocer más sobre esta investigación, puedes hacerlo a través de la revista Nature:








