El diagnóstico de cáncer de próstata localizado plantea dos preguntas de inmediato: la primera es si tratarlo, y la segunda es cómo. Para los pacientes con tumores de riesgo intermedio o alto en los que la cirugía es la opción terapéutica recomendada, la calidad del resultado oncológico no es lo único que cuenta: la continencia urinaria y la función sexual posteriores definen la calidad de vida durante los siguientes veinte o treinta años. La técnica de prostatectomía radical robótica por abordaje lateral, desarrollada por el Dr. Richard Gastón en Burdeos y reproducida sistemáticamente en Madrid por el Dr. Fernando Gómez Sancha, ha establecido un nuevo punto de referencia en estos resultados funcionales.
El problema funcional de la prostatectomía clásica
La prostatectomía radical es la extirpación completa de la próstata y las vesículas seminales por motivos oncológicos. La técnica robótica clásica —denominada anterior o “transabdominal estándar”— accede al órgano abriendo el espacio entre la próstata y la vejiga por la parte superior. Es un abordaje técnicamente eficaz desde el punto de vista del control oncológico, pero tiene un coste anatómico: para llegar al campo quirúrgico hay que separar las estructuras de soporte que rodean al esfínter externo, incluyendo el complejo pubovesical y los ligamentos pubo-prostáticos.
Al romper esa anatomía de soporte, el esfínter queda más vulnerable durante la cirugía y necesita más tiempo para recuperar su función. La consecuencia clínica es bien conocida y bien documentada: la mayoría de los pacientes operados con técnica clásica experimentan incontinencia urinaria significativa durante semanas o meses después de la cirugía, y un porcentaje pequeño pero relevante mantiene pérdidas de orina indefinidamente. La función sexual también se ve afectada: las erecciones tardan en recuperarse y, en algunos casos, no vuelven a su estado preoperatorio.
Qué cambia el abordaje lateral
El abordaje lateral —desarrollado por el Dr. Richard Gastón a lo largo de varios años en Clinique Saint-Augustin de Burdeos— rota el ángulo de aproximación quirúrgica. En lugar de entrar por la parte anterior, el robot accede a la próstata por uno de los lados, desde el espacio entre el músculo elevador del ano y la fascia pélvica lateral. Eso permite tres cosas que la técnica anterior no consigue:
- Preservar íntegramente el complejo pubovesical, que es la estructura que mantiene el esfínter externo en su posición anatómica natural.
- Acceder directamente a las vesículas seminales sin tener que desmontar la anatomía superior.
- Minimizar el uso de energía térmica en las inmediaciones del esfínter, reduciendo el riesgo de lesión por calor.
El resultado es que el esfínter externo, en lugar de quedar expuesto y traumatizado, se mantiene anatómica y funcionalmente intacto durante toda la cirugía. Cuando se retira la sonda urinaria a los pocos días post-cirugía, la continencia se recupera con mucha mayor rapidez y predictibilidad.
Los resultados en cifras
En 2023, la revista Cancers publicó un estudio multicéntrico que evaluó la reproducibilidad de la técnica del Dr. Gastón en otros centros, incluyendo la serie de 224 casos consecutivos del Dr. Gómez Sancha en Madrid. Los datos clínicos relevantes para el paciente son los siguientes:
- 85 % de continencia urinaria inmediata tras retirar la sonda. Esto significa que la inmensa mayoría de los pacientes están secos desde la primera semana post-cirugía. En las técnicas anteriores convencionales, las cifras equivalentes oscilan entre el 30 % y el 50 %.
- 96-98 % de continencia definitiva a los 12 meses. Es decir, prácticamente todos los pacientes recuperan continencia completa, sin necesidad de pañales ni protectores.
- 72-73 % de preservación de la potencia sexual en pacientes con función eréctil normal preoperatoria y preservación nerviosa bilateral. La cifra equivalente con técnicas anteriores se sitúa históricamente en torno al 55-60 %.
- Sin diferencias significativas en márgenes quirúrgicos ni en recurrencia bioquímica —el control oncológico, que es la primera prioridad, se mantiene exactamente igual o mejor que con las técnicas convencionales.
Lo importante de este estudio no es solo que los resultados sean buenos en manos del Dr. Gastón —ya se sabía que él, como inventor de la técnica, los obtenía— sino que la técnica es reproducible por otros cirujanos con entrenamiento adecuado. Es la primera demostración mundial publicada de esa reproducibilidad, y es lo que ha permitido que la técnica se considere ahora un estándar trasladable, no una habilidad personal e intransferible.
La colaboración Gastón–Gómez Sancha
El Dr. Richard Gastón viaja a Madrid una vez al mes, durante una semana, para operar en ICUA junto al Dr. Gómez Sancha. La colaboración cumple ya 16 años y supera los 1.000 procedimientos robóticos realizados conjuntamente. Esa frecuencia es importante por dos motivos. Primero, garantiza que la técnica se mantiene calibrada al estándar del inventor: cualquier variación o detalle quirúrgico se corrige en cada visita. Segundo, permite que casos complejos puedan beneficiarse de la presencia simultánea de los dos cirujanos en quirófano.
Para el paciente, la implicación práctica es que las cirugías robóticas en ICUA pueden programarse de forma flexible: dependiendo de la complejidad del caso y de la urgencia, la operación se realiza con el equipo del Dr. Gómez Sancha durante la mayor parte del año, o se reserva para una de las semanas mensuales en las que el Dr. Gastón está en Madrid.
Para qué pacientes está indicada
La prostatectomía radical robótica por abordaje lateral está indicada en pacientes con cáncer de próstata localizado en los que se ha decidido tratamiento quirúrgico, particularmente cuando se busca optimizar los resultados funcionales sin comprometer el control oncológico. Los perfiles más beneficiados son:
- Hombres jóvenes (menos de 70 años) con función sexual preservada y prioridad alta en mantener la potencia.
- Pacientes con riesgo intermedio o alto que requieren cirugía amplia y donde la preservación de continencia y potencia con técnicas convencionales sería difícil.
- Casos seleccionados de cáncer localmente avanzado en los que el equipo evalúa que el control oncológico es alcanzable por vía robótica.
- Pacientes que han recibido segunda opinión y buscan optimizar la calidad funcional del resultado.
No es la técnica de elección para todos los casos: tumores muy avanzados, o pacientes con anatomías particulares que contraindiquen el abordaje, se evalúan individualmente. La decisión se toma siempre tras valoración multidisciplinar de la imagen (RM multiparamétrica, PET-PSMA si está indicado), del PSA, del tipo histológico de la biopsia y de las prioridades funcionales del paciente.
El recorrido del paciente
Para un paciente que llega con un diagnóstico de cáncer de próstata y considera la cirugía con esta técnica, el proceso se estructura en cuatro fases diferenciadas. La valoración inicial se realiza por videoconsulta tras el envío del PSA, las pruebas de imagen (RM y, si está disponible, PET-PSMA), el resultado de biopsia y la lista de medicamentos. El Dr. Gómez Sancha valora la idoneidad de la técnica, las alternativas y los resultados esperables en ese caso concreto.
Si la decisión es operar, la planificación quirúrgica se realiza en la primera consulta presencial en Madrid, generalmente el día anterior a la cirugía. La intervención dura entre 2 y 3 horas, requiere anestesia general, y la estancia hospitalaria es de 2 a 3 noches. La sonda urinaria se mantiene 7-10 días, retirándose generalmente en consulta o, en pacientes internacionales, por su urólogo de origen.
La recuperación temprana transcurre durante las dos semanas post-cirugía, con énfasis en la rehabilitación del suelo pélvico mediante ejercicios específicos. La continencia, como se ha mencionado, suele estar establecida desde la primera semana en la mayoría de los pacientes. La función sexual se rehabilita de forma progresiva durante 6-12 meses, con apoyo farmacológico cuando está indicado. El seguimiento oncológico se realiza con PSA cada 3 meses durante el primer año, semestral durante los dos siguientes, y anual a partir del tercer año.
Preguntas frecuentes
¿Está cubierta esta técnica por la sanidad pública?
En España, la prostatectomía robótica está disponible en algunos centros de la sanidad pública, pero no específicamente la técnica del abordaje lateral con la frecuencia y volumen necesarios para garantizar los resultados publicados. La cirugía con la técnica del Dr. Gastón en colaboración con el Dr. Gómez Sancha se realiza en el ámbito privado en Madrid.
¿Es comparable con tratamientos no quirúrgicos como la radioterapia?
La cirugía y la radioterapia son alternativas terapéuticas en el cáncer localizado, con resultados oncológicos comparables a 10 años en grupos adecuadamente seleccionados. La elección entre una y otra depende de la edad, la salud general, la anatomía y las prioridades del paciente. La discusión detallada de pros y contras de cada opción forma parte de la videoconsulta inicial.
¿Qué papel tiene la rehabilitación del suelo pélvico?
Importante. Aunque la mayoría de los pacientes con la técnica lateral recuperan la continencia precozmente, la rehabilitación específica del suelo pélvico durante las primeras 4-6 semanas acelera el proceso y reduce el riesgo de pérdidas residuales. Se proporcionan instrucciones específicas durante el ingreso y se coordina con fisioterapeutas locales del país de origen del paciente.
¿Qué pasa si el análisis anatomopatológico revela bordes positivos o ganglios afectados?
Se evalúa caso por caso. La existencia de márgenes positivos o de afectación ganglionar puede requerir tratamiento complementario (radioterapia, hormonoterapia o ambas) según las guías oncológicas vigentes. La toma de decisiones se realiza en comité multidisciplinar y se discute con el paciente antes de iniciar cualquier tratamiento adicional.
Referencias clave
- Rodríguez Socarrás M, Gómez Rivas J, Reinoso Elbers J, Espósito F, Llanes Gonzalez L, Monsalve DMC, Fernandez Del Alamo J, Ruiz Graña S, Juarez Varela J, Coria D, Cuadros Rivera V, Gastón R, Gómez Sancha F. Robot-Assisted Radical Prostatectomy by Lateral Approach: Technique, Reproducibility and Outcomes. Cancers, 2023;15(22). DOI: 10.3390/cancers15225442
Sobre esta publicación
Revisado por: Dr. Fernando Gómez Sancha, Director Médico de ICUA, en colaboración técnica continuada con el Dr. Richard Gastón (Clinique Saint-Augustin, Burdeos), inventor del abordaje lateral. Más de 1.000 procedimientos robóticos urológicos realizados en ICUA desde 2009.
Última actualización: 28 de abril de 2026.
Para una valoración personalizada de su caso oncológico, contacte con ICUA en icua@icua.es. Adjunte el resultado de PSA, biopsia, resonancia magnética y otras pruebas disponibles para acelerar la evaluación.







