La Asociación Española de Urología (AEU) y su Grupo de Urología Oncológica (GUO) han publicado un documento en el que defienden la capacidad de los urólogos para prescribir inhibidores de la poli(ADP-ribosa) polimerasa (iPARP) en el tratamiento del cáncer de próstata resistente a la castración metastásico.
El texto, en el que ha participado nuestro compañero, el doctor Juan Gómez Rivas, surge como respuesta a quienes plantean limitar esta prescripción a otras especialidades médicas. Según la AEU y el GUO, esta limitación supone un perjuicio para la asistencia y el abordaje del cáncer de próstata.
Los inhibidores de PARP son un tratamiento que actúa bloqueando una enzima llamada PARP, que ayuda a reparar el ADN dañado. Al impedir esta reparación, las células cancerosas acumulan errores y finalmente mueren.
Este tratamiento representa un avance clave en la medicina de precisión, especialmente en pacientes con mutaciones en genes reparadores del ADN como BRCA1 y BRCA2. Es en este grupo donde se han observado mayores beneficios, especialmente en términos de supervivencia del paciente.
El mundo de la urología ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de estos tratamientos, participando activamente en ensayos clínicos internacionales y liderando estudios de fase III.
Finalmente, el documento subraya que los urólogos cuentan con formación reglada, experiencia clínica contrastada y respaldo legal para prescribir terapias sistémicas. Además, pone de manifiesto que la AEU y el GUO apuestan por un modelo asistencial colaborativo, centrado en el paciente, basado en el respeto entre especialidades y orientado a garantizar el acceso equitativo a terapias innovadoras.
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